OkupasEntre la necesidad y la ilegalidad.

La okupación ilegal de viviendas genera muchos negocios a su alrededor. Algunos legales, otros no tanto.

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Vallecas es un barrio de Madrid que vive desde hace varios años el drama de la ocupación de viviendas.

Bloques enteros están hoy okupados. Pero allí son reacios a atender a la prensa. Solo un padre de familia reveló ante nuestras cámaras su particular odisea; inmediatamente fuimos expulsados de manera agresiva por la seguridad de un edificio.

Caminamos las calles de este barrio con el abogado Alberto García Cebrián, experto en mediación extrajudicial entre propietarios y okupas.

El pago de que se hace una familia okupa es menor al perjuicio económico que causa tener la propiedad inutilizada durante el proceso judicial. A esta pérdida hay que sumarle los gastos del juicio, más el daño que pudiera sufrir la propiedad durante todo este tiempo.

Contactamos con varias familias que están okupando viviendas cuyos dueños son los bancos. Tanto Nina, una enfermera, con una máster en hemodiálisis, como Alicia, una madre de cuatro hijos, y emprendedora, nos abrieron las puertas de sus viviendas. Ambas son okupas. Por diversos motivos y en distintos barrios de Madrid.

Pero un día, debieron tomar la difícil decisión de okupar un piso de modo ilegal. Nos cuentan con todo lujo de detalles cómo llegaron a este punto en sus vidas. Con dolor y vergüenza, no ven la hora volver a ingresar en un sistema del que fueron expulsadas durante la crisis española.

“Al día siguiente de haberme metido en el piso, fui al banco a hablar. les dije que estaba en un piso que era suyo pero que yo quería pagar de alguna manera”

Nos trasladamos a Arganda del Rey, a 25 kilómetros de Madrid, a una urbanización donde dos de sus bloques fueron okupados por completo. Más de seis bloques nuevos, están absolutamente cerrados y vacíos. Aquí hicimos contacto con gente que mueve los hilos de los “patadistas”, aquellos que cobran por abrir un piso para ser okupado.

Mercedes Revuelta, como activista de la Plataforma Antidesahucios, señala a las mafias que sacan suculentas tajadas del drama okupa. Tanto las empresas que se dedican a echar a las familias que  ocuparon una vivienda ilegalmente, como bancos y fondos de inversión que, especulando, intentan hacerse con el monopolio de la vivienda en cada barrio.

La mujer es la principal protagonista en el momento de conseguir una vivienda para su familia. España destina el 1 por ciento de la construcción de inmuebles a la vivienda social, mientras que en Francia este porcentaje llega al 14 por ciento y en Holanda al 34 por ciento.

En Barcelona encontramos la empresa Desokupa. Se encarga de expulsar ocupantes ilegales de propiedades. Los miembros de esta empresa, se definen con deportistas. En sus filas encontramos boxeadores, expertos en artes marciales, culturistas y ex militares, pero nos llama la atención un actor porno.

En en céntrico barrio madrileño de Lavapiés encontramos otro tipo de ocupación. Aquí ya no hablamos de crisis, o etnias… aquí hay un negocio oscuro y peligroso que intenta “hacerse” con todo un barrio, para manejar un negocio: La narco-okupación.

Una vecina muy valiente y combativa con este fenómeno nos abre las puertas de su casa y nos relata cómo es vivir puerta con puerta con los narco-okupas.

 

Publicación

2 de junio, 2017

Créditos

  • ReporteroDaniel Consalvo @danielconsalvo
  • MontajeDavid Santamaría
  • Imageníñigo Aramburu, Tomás Guil, Raúl Martínez
  • ProducciónJessica Cabrera, Ana Esteban
  • GrafismoArturo Fernández

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