Héroes bajo las bombas en SiriaLos Cascos Blancos sirios, nominados al Premio Nobel de la Paz

Les advertimos que las imágenes de este reportaje pueden herir la sensibilidad del espectador

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • mename
  • Linkedin
  • mail
  • WhatsApp

Valora esta noticia

Información

Siria se ha convertido, por méritos propios, en sinónimo de muerte, destrucción, desolación, fanatismo y desesperación.

Si hay que ubicar un infierno en la tierra, el país árabe tendría muchas papeletas para ser ese lugar. La guerra en Siria, en estos últimos cinco años, ha dejado más de cuatro millones de refugiados, siete millones de desplazados internos y cerca de medio millón de muertos. Estos datos convierten al estado que aún preside Bashar al-Asad en el peor conflicto armado del siglo XXI.

Pero incluso en el infierno hay rayos de luz que permiten seguir creyendo en el género humano. Un grupo de voluntarios, pertrechados con unos cascos blancos, arriesgan sus vidas para salvar la de otros dando sentido a la frase de Heinz G. Konsalik. “Sólo un Ser Humano puede salvar a otro Ser Humano”.

En esta guerra he visto lo peor del Hombre pero también lo mejor. Entre esas excepciones, sin lugar a dudas, se encuentran los White Helmets. ¿Qué puede llevarlos a meterse en lugares donde acaban de bombardear? ¿Por qué deciden arriesgar sus vidas? ¿Por qué correr en dirección de donde todo el mundo huye?

“He visto muchos muertos. Demasiados. Demasiados. Matan civiles indiscriminadamente. Soy sirio y tengo que ayudar a mis compatriotas. Si me marcho ¿quién ayudará a los civiles? ¿Quién se jugará la vida para tratar de rescatarlos bajo los escombros?”, fue la respuesta que me dio Khaled Hjo, responsable de esta unidad de rescate ubicada en la ciudad de Alepo.

He visto a Khaled y a sus compañeros jugarse, literalmente, la vida para salvar la de otros. Su pasión es contagiosa, tanto que esta historia fue la que me llevó a regresar a Alepo y Siria cuando nadie me aconsejaba hacerlo. Quería terminar esta historia aún a riesgo de perder mi vida… Aquella historia, aquellas palabras, aquella pasión me costaron 10 meses de cautiverio. Pero volvería a Siria para documentar la labor de estos héroes anónimos.

Hoy, los Cascos Blancos, han sido nominados del Premio Nobel de la Paz por su labor Humanitaria en Siria. Dentro de la barbarie y la sinrazón que campa a sus anchas en las guerras estos hombres dignifican lo que los Seres Humanos nos hemos empeñado en denigrar. Nadie mejor que ellos merece un galardón que los últimos años ha perdido prestigio por sus ganadores. Ellos enaltecen los valores por los que se creó este reconocimiento.

¿Hay algo más maravilloso que jugarse la vida para salvar la de otros? Yo creo que no. Salvar vidas siempre debería prevalecer a intereses políticos o de protocolo. ¿Os imagináis a unos héroes anónimos recibiendo el Nobel de la Paz? Yo sí… y ellos son los Cascos Blancos. ¡Suerte!

Por Antonio Pampliega

Descubre el reportaje extendido de Antonio Pampliega titulado “Cascos Blancos” en Sin Filtros.

Publicación

3 de agosto, 2016

Créditos

  • Reportero e imagenAntonio Pampliega
  • MontajeMaría Merino
  • Producción Laura Martínez

Categorías

Comentarios

Aporta, opina, participa en la conversación, apoya, condena, di lo que tengas que decir, lo que piensas, lo que sientes. Pero hazlo con educación y respeto. Gracias.

Galería

  • siguiente1/5

    Bombardeo en la ciudad de Alepo

  • siguiente2/5

    Dos mujeres huyen tras el bombardeo buscando refugio

  • siguiente3/5

    Los Cascos Blancos escuchan en la pared para localizar posibles supervivientos tras los bombardeos

  • siguiente4/5

    Voluntarios entristecidos porque la niña a la que acaban de sacar ha fallecido de camino al hospital

  • siguiente5/5

    Uno de los edificios bombardeado en Alepo

Este vídeo está rodado en Siria

* Haz click sobre los puntos destacados del mapa para ver más vídeos por sus localizaciones.

Otros Vídeos que te pueden interesar

Relacionados

En esta misma categoría